diumenge, 28 de febrer del 2010

Marrakesh

Es difícil describir Marrakesh, bueno, no es difícil describir la ciudad, pero sí lo que pasa en ella, en particular en la plaza de Djemaa el-Fna. Cuando atardece, este lugar atrae a todo tipo de gente: turistas y locales de todas las edades, clases y géneros. Todos observan y participan del gran espectáculo que se produce: músicos de calle, contadores de cuentos, encantadores de serpientes, domadores de monos, curanderos, artistas... Además, se adereza con los olores de los tenderetes de comida repartidos por la plaza y de las voces de los vendedores de zumos de naranja. Este circo, considerado por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad, afecta a todos los sentidos; no se puede describir sin escucharlo, verlo, olerlo, saborearlo y palparlo todo a la vez. La esencia de Marruecos sucede aquí.



Puestos de zumo y dátiles en la plaza


El domador de monos
Atuendo tradicional de vendedor de agua
En la mellah, el barrio judío

Los zocos


Visitando los antiguos palacios de sultanes
Comiendo en los puestos callejeros de la plaza



1 comentari:

M. José ha dit...

Vuelvo a mirar las fotos, descubro detales nuevos.¡Que bonitas todas! y qué comilona nos estábamos dando eh?
Siento recordároslo, pero nos veremos pronto.Besos.
M.J.