Es difícil describir Marrakesh, bueno, no es difícil describir la ciudad, pero sí lo que pasa en ella, en particular en la plaza de Djemaa el-Fna. Cuando atardece, este lugar atrae a todo tipo de gente: turistas y locales de todas las edades, clases y géneros. Todos observan y participan del gran espectáculo que se produce: músicos de calle, contadores de cuentos, encantadores de serpientes, domadores de monos, curanderos, artistas... Además, se adereza con los olores de los tenderetes de comida repartidos por la plaza y de las voces de los vendedores de zumos de naranja. Este circo, considerado por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad, afecta a todos los sentidos; no se puede describir sin escucharlo, verlo, olerlo, saborearlo y palparlo todo a la vez. La esencia de Marruecos sucede aquí.
Puestos de zumo y dátiles en la plaza
1 comentari:
Vuelvo a mirar las fotos, descubro detales nuevos.¡Que bonitas todas! y qué comilona nos estábamos dando eh?
Siento recordároslo, pero nos veremos pronto.Besos.
M.J.
Publica un comentari a l'entrada