dimecres, 18 de juny del 2008

La mala vida en Katmandú






Al final he alargado mi estancia en Katmandú un día más. Así me daba tiempo a ver la inmensa estupa de Bodhya. Claro que también podría haber ido ayer, pero es que Katmandú es muy vicioso, y me he ido de fiestuki cada día :P. Claro, a la mañana siguiente cualquiera se levanta para hacer turismo.
La estupa es una maravilla, es donde acuden todos los refugiados tibetanos a orar. Puede estar atestada de gente y hay silencio. Monjes de todas las edades y sexo dan vueltas a la estupa una y otra vez...
Le estoy cogiendo cariño a Thamel (el barrio turístico). Al principio lo odiaba, pero a medida que conozco la fauna que vive por aquí me parece más interesante. Es una mezcla de mochileros, nepalíes que huyen de las tradiciones, otros sin un duro buscando guiris que les inviten, viejos hippies, voluntarios, porretas... No obstante, paso los días fuera del barrio, haciendo lo que más me gusta: recorrer las calles sin mapa hasta que me siento completamente perdida. Es la mejor manera de descubrir lugares :). Mañana me voy a Bandipur, un pueblecito medieval (bueno, aquí sería newar).

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Hola Lara: Hace tres días cascó mi Portátil, y he sufrido lo indecible para volver a estar conectado. Pero aquí estoy, conectado y en Madrid. Un beso

Anònim ha dit...

Me pregunto por dónde andarás ahora. En las noticias hablaban de Katmandú y de las protestas nepalís y claro, imposible no pensar en ti. Espero que "la mala vida vida en Katmandú" siga siendo tan buena. Besitos preciosa.