dimecres, 21 de maig del 2008

Varanasi

Algo tiene este sitio que te deja aturdido. Después de dar un paseo en barca por el Ganges a las 5 de la mañana, se queda una sensación extraña en el cuerpo. Aquí los indios queman los cadáveres y los lanzan al río para purificarlos, y se bañan en el mismo agua para . Es una mezcla entre vida y muerte a la que no estamos acostumbrados.
A parte de eso, la ciudad es una auténtica locura (como casi todas aquí), pero una preciosidad, Sin duda, lo mejor hasta ahora. No obstante, debido al calor extremo, mañana huyo a Darjeeling (14 horas en tren), desde donde cruzaré la frontera a Nepal. Unas chilenas me han recomendado el sitio, con sus vistas al Everest, y temperaturas normales. Además parece que la gente es más tranquila.
Hoy he estado en el Templo de Oro, al que solo se accede tras varios controles de seguridad, ya que han intentado atentar contra el edificio. Un brahaman me ha bendecido en nombre de Vishnu. Pero yo me siento igual ;). Tranquilos, que aún no me he vuelto mística. A parte de eso, me he pasado la tarde jugando a cartas, ya que es imposible pasear por la calle, y después he vuelto a recorrer el Ganges en barca (el hotel lo ofrece gratis).
Mañana le levantaré pronto para dar un paseo por las callejuelas del casco antiguo, aunque a las 10 ya es imposible estar en el exterior...
Gracias a todos por los ánimos y muchos besitos.



4 comentaris:

Anònim ha dit...

Tus historias son cada vez más interesantes. Un regalo que incita a soñar. Las fotos son preciosas: la puesta de sol, la extraña pareja :-). Me gusta mucho la de los ghats. Supongo que está prohibido hacer fotos de los ghats crematorios.
Un achuchón de mami.

Anònim ha dit...

Wapa muchos besitos y disfruta lo máximo que puedas!!!

Las fotos muy guapas!!

petonets

Cris

Anònim ha dit...

Hola Lara soy Gloria. Me parece impresionante el viaje que estás realizando, eres muy valiente y, como experiencia personal, será de lo más enriquecedor. Animo y a disfrutar. Besos.

Lara ha dit...

Gracias a las tres :D
A que me quedo...