dissabte, 17 de maig del 2008

Agra

Ciudad donde se encuentra el edificio más conocido de India: el Taj Mahal. A parte de eso, y cuatro cosas más, no hay mucho que llame la atención. Apesta, esta muuuy sucia y hay una neblina continua de contaminación. Aun así, a mí me ha parecido muy interesante para empezar a ver la realidad social del país. Llegamos ayer a las 8 de la mañana. Kiki, el conductor de rickshaw que nos llevó al hotel, nos ofreció una ruta a cambio de 4 euros cada una. Fue la mejor decisión. Durante 12 horas estuvo mostrándonos Agra, contestando a nuestras incansables preguntas y explicándonos toda la historia de la ciudad (y eso que apenas sabe leer o escribir). Además nos dio la oportunidad de conocer a gente que trabaja el campo, lavanderos y nos paseó por el barrio más pobre de la ciudad. Para acabar la ruta, nos regaló unos cuantos mangos :D Le invitamos a comer, faltaría... Esta mañana (a las 6:30) he visitado el Taj Mahal. Después he pasado dos horas en la tienda de Agfir, bebiendo chai y hablando de las diferencias culturales y religiosas. No ha intentado venderme absolutamente nada, lo cual es de agradecer. También quería ir a Fatepur Sikri con una pareja de holandeses que empieza una vuelta al mundo. Pero dado que estamos a 46 grados, y en Sikri se estimaban 49, hemos decidido deambular por los bazares de la ciudad, parando cada media hora a tomar algo frío. No tiene desperdicio la puesta de sol del Taj desde alguna terraza de los hoteles baratos, mientras de fondo se escuchan los cantos musulmanes y se ven indios adiestrando palomas. Mañana tocan 10 horas de autobús hasta Kujaraho. Coco seguirá conmigo hasta Varanasi.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Que gozo leerte chiquilla. Me encanta. Tienes a mis compañeros y amigas desmayaditas de envidia (sana se entiende)Ellos te siguen desde la oficina. Te mandan un beso. Y yo un montón.
Mami