dijous, 27 de setembre del 2012

Can Tho
Delta del Mekong

Can Tho es un buen lugar para empezar a descubrir y entender la vida urbana de este país. Por ejemplo, si no tienes una moto, no eres nadie en Vietnam. Las hay miles, ya me quedé impresionada en mi paso por Ho Chi Minh. De hecho, aquí nadie va caminando, lo que hace de las aceras zona de expositores intransitable. Poco a poco voy aprendiendo a cruzar las calles. Como me aconsejaron algunos experienciados antes de venir: "échale ovarios. Da el primer paso y sigue, no te pares, no corras, simplemente sigue." Pero que difícil es dar ese primer paso, a veces tardo hasta 5 minutos en poner un pie en la calzada... Lo que tampoco acabo de entender son los semáforos, quiero decir que si decoras las calles con algo ignorado por todos y practicamente inútil, hay ornamentos mucho más bonitos. Miedo me da ir a Saigón...





A lo que vamos, Can Tho, ciudad principal y más grande del delta. Para obligatoria para ver el plato fuerte del Mekong: los mercados flotantes. Para visitarlos lo ideal es alquilar una barca, privada mejor para ahorrarse el grupo guiri de turno al lado.

El principal mercado flotante del Mekong es Cai Rang, donde acuden las lanchas de toda la zona durante varios días hasta vender toda su cosecha al por mayor. O sea, es el Mercabarna del Mekong. Resulta curioso porque no falta de nada, ni siquiera las barquitas que venden sopas de fideos y bebidas a los compradores y vendedores. Es un espectáculo curiosísimo.







Si Cai Pang es Mercabarna, el de Phang Dieng es la Boquería, el mercado del barrio en un movimiento continuo de barcas y fruta.







Paseando por los canales y los campos de arroz






También destaco el lugar por los encuentros interesantes, y no me refiero a la cuca que se paseaba por mi cama, si no a David, escritor de crónicas de viaje y ex veterano de la guerra (bando americano) que ha vuelto 43 años después para reconciliarse con su pasado y encender unas varillas de incienso a sus amigos perdidos. Y Mario, otro personaje, fundador de lubuntu (toma apunte freaki!), dueño del hotel y de una compañía de IT que pretende cambiar el mundo hacia algo mejor.

2 comentaris:

Núr ha dit...

Malgrat que hi ha tantes motos i tant de trànsit, el cel sembla que es veu ben blau, no? Impressionant!

I quines coneixences que estàs fent! Ja me'n parlaràs més quan siguis per aquí.

Pitonets, precious, que no saps com et trobo a faltar cada dia a la feina, tot i que suposo que ja em tocava a mi trobar-te a faltar a tu! ;)

mj ha dit...

Y yo me quejo de tantas motos como hay en Barcelona.Y lo de cruzar las calles, que agobio no? Pero que interesante todo lo que muestras;las imágenes increibles. La verdad, estoy impresionada, ni en las pelis había visto escenarios semejantes.
Besazos.