Como ya expliqué en otro post, Pondicherry es una especie de reducto colonial francés. Las casitas, el estilo de vida de la gente y los lugares chic y de diseño hacen que una se sienta casi como en casa. A parte, me he hinchado a comer baguettes y croissants, hihihi. No hubo fiesta nacional francesa, pero fiesta en el hotel a diario si que hubo. Eso de reencontrarse de nuevo con la gente de Havelock fue muy divertido. Ayer alquilamos unas motos y fuimos a visitar Auroville, una comunidad internacional alternativa con 2000 habitantes, fundada al final de los 60 por alguna iluminada. La idea es muy bonita, todo funciona con energías alternativas, no usan dinero, la comida es orgánica, ofrecen educción en todos los campos a los críos... pero tiene algo de secta, más que nada porque hay fotos de la iluminada (llamada The Mother) por todas partes y no paran de hablar sobre meditación, espiritualidad y esas cosas.
También he asistido a una clase de yoga y meditación. Ya tocaba despues de dos meses. En la foto, estamos practicando después de algunas cervecitas, jejeje.
Ahora mismo en Madurai, donde he quedado con unos franceses mañana, probablemente para viajar juntos durante los próximo días.
Ahora mismo en Madurai, donde he quedado con unos franceses mañana, probablemente para viajar juntos durante los próximo días.
2 comentaris:
Hola preciosa, como siempre es un gozo leerte. Estais estupendos practicando meditación y aunque estais un poco escorados (el efecto cerveza, quizá) yo no hubiera dicho que era la primera vez, se nota que teneis "mucho arte"
Hola Lara:
Desde Madrid, disfrutando de tus correrías y un muy "buen escribir".
Te podías dedicar a viajar y escribir crónicas para alguien, una Tele, ...
Un beso - Papá
Publica un comentari a l'entrada